viernes, 31 de diciembre de 2010

Cosas

Luz de un vacío infinito sin materia ni propiedades, de hecho inmensurable, transmuta cerca de cuerpos celestes por acción de la fuerza gravitatoria de su propia masa, compuesta de gases traslucidos ocupando un espacio determinado, son abundantes aires, cuantificables, pero, exponencialmente apreciables a tenor de factores expandiendo las partículas en su ciclo, convirtiéndose en clara espuma con densidad variable, y, volumen excedente, a causa radiactiva de ondas energéticas se altera en medio líquido transparente, cuya medida llena superficies amplias, e, de dimensiones extensas, la constante naturaleza tornadiza de las células mueve a una velocidad anómala, y, distorsiona el agente original, reformándole en flashes flogistos, y, floculos en haces de iluminación, corpúsculos imprescindibles para el sustento de los seres, y, su existencia, va transformándose en suspensiones coloidales de ton resplandeciente, i, peso específico, luego pasa a reducirse como geles, y, plasma fulgor en el espectro intenso, y, la esfera de las frecuencias vibra impresionándose con presión de vectores, y, escalares trastorna su esencia propendiendo a terminar como sólido brillo, de matiz desde opaco a iridiscente a la sombra de las cargas atómicas, tierras raras de magnitudes preciosas, con valores tangibles, de concentración potencialmente escasa, al producirse una perturbación cae al abismo desconocido, sin tiempo la oscuridad propagándose falta de mesura, se hace inestimable, inaprensible, por tanto, la resulta es cero, insubstancial nada, sólo rango: cosa nula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario